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domingo, 5 de agosto de 2012

La nieve veraniega del Esquilino


El cinco de agosto es la fiesta de la Dedicación de la Basilica Papale di Santa Maria Maggiore, fiesta de la Madonna della Neve, Sancta Maria ad Nives, Santa María la Blanca. 
La leyenda narra que un patricio romano llamado Juan y su mujer, no habiendo podido engendrar descendencia, decidieron donar su fortuna a la iglesia. En la noche del cuatro al cinco de agosto del 358 la Virgen se le apareció en sueños al matrimonio y al Papa Liberio (352-366), indicando que en el lugar señalado en la cumbre del Esquilino se construyera una basílica mariana. 
Bartolomé Esteban Murillo, Museo del Prado (Madrid)
Al llegar allí se encontraron el área destinada para la edificación cubierta de nieve y el papa trazó el perímetro de la iglesia con un báculo sobre ella. 
Esta Basílica Liberiana devino después en nuestra actual Santa Maria Maggiore, después del Concilio de Éfeso (431), por obra del Papa Sixto III en homenaje de la Theotokos.
El eco de la leyenda perdura hasta hoy. Todos los años, cada cinco de agosto, es tradición rememorar el milagroso episodio con una lluvia de pétalos de flores blancas: desde el artesonado de la nave central al Gloria de la Misa Solemne Pontifical de las 10.00 horas de la mañana y, al Magnificat en las II Vísperas Pontificales a las 17.00 horas, desde la cúpula de la Capilla Paolina, donde se venera la Salus Populi Romani.
Vemos este vídeo de la Solemne Misa Pontifical del año 2010:
El siguiente es del 2011:
Así también, desde 1983, entre las 21 horas y la medianoche, ante la dieciochesca fachada de la Basílica Liberiana, en la Piazza di Santa Maria Maggiore, con gran concurso de gente, se hace una evocación del Miracolo della Madonna della neve all'Esquilino, con juegos de luces, láser y nieve artificial con un fondo musical de Haendel, que simulan la nevada en la tarde-noche de la fiesta. 
Este año, desde las 20,30 horas se cerrará la plaza al tráfico así como la Via Esquilino, la Via Liberiana, la Via Carlo Alberto y el primer tramo de la Via Merulana. 
Aquí vemos un vídeo del año 2008:
Este es del año 2009: 
Este año las dos principales ceremonias religiosas, que se desarrollan en lengua latina, serán presididas por el Emmo. Sr. Cardenal de Santa Susanna, Bernard Francis Law, Arcipreste Emérito de la Basílica:
La música correrá a cargo de la Venerabile Cappella Musicale Liberiana, del coro femenino y del sexteto de viento metal dirigidos por el Maestro Monseñor Valentino Miserachs Grau:

viernes, 20 de enero de 2012

Chiesa Annessa di Sant’Antonio Abate all’Esquilino

El diecisiete de enero, Roma, con la Iglesia Universal celebra la festividad de San Antonio Abad, que, aun siendo común en muchas ciudades italianas y de todo el orbe católico, adquiere un colorido especial en la capital italiana.
Una de las tradiciones del Día de San Antonio de Abad es por lo general una gran hoguera, probablemente debido a que este santo se supone que protegía a las enfermedades de la piel como el herpes, llamado fuoco de San Antonio o “fuego de San Antonio” en Italia.
Pero la actividad central, al ser este santo patrono de los animales, era traer éstos ante la iglesia dedicada al santo para ser bendecidos. En la actualidad esta ceremonia, por motivos del tráfico, se ha desplazado a la cercana Parroquia de San Eusebio, que se abre en la plaza homónima.
También se celebra en la Plaza de San Pedro. Conejos, gallinas, perros, ovejas, caballos, asnos… con sus amos se acercaron hasta allí, donde, después de la misa de once en la Basílica, fueron bendecidos por el Cardenal Angelo Comastri, Vicario del Papa para la Basílica de San Pedro, mientras la Banda de Música de la Policía a caballo interpretaba melodías.
Este año se ha celebrado también en la Parroquia Personal de la Santissima Trinità del Pellegrini, en la plaza homónima, perteneciente a los fieles del uso extraordinario del Rito Romano, a las seis y media de la tarde.
Pero hablemos del templo a este santo dedicado, la Iglesia Nacional Rusa Católica de Rito Oriental Bizantino-Ruso, en la que durante siglos se celebró la bendición de las bestias.
Esta iglesia antiquísima, a la que hoy se accede a través de una doble escalera construida después de 1870, cuando se procedió al abajamiento del nivel de la Via Carlo Alberto, en cuyo número 2 se levanta (Rione Esquilino, 00185 Roma), se encuentra cerca de la Basílica de Santa María la Mayor.
Situada en el área de la basílica romana de Junio Basso (cónsul en el 317 d. C.), usada para usos civiles. El Papa Simplicio (467-483) transformó ésta en iglesia con el título de Sant’Andrea catabarbara. Antes, delante de la iglesia se habría una plaza grande donde se desarrollaba la citada tradicional bendición de los animales.
Allí fueron encontrados San Francisco de Asís con sus compañeros en 1209 por los enviados de Inocencio III, que vinieron en busca de él (Wadding, Annales minorum, lib. I, cap. XVII, f. 53). Celestino V la donó al Cabildo de la Basílica Liberiana el uno de octubre de 1294 (Arch. Soc. Rom. St. Pat., 1902, p. 141).
En 1259 con un legado del Cardenal Pietro Capocci, de importante linaje, se fundó en el Esquilino, zona en la que su familia poseía casas fortificadas, un hospital para curar a los aquejados de herpes zoster –ergotismo o erisipela-, que se llamaba popularmente fuego de San Antón, por lo que fue dedicado a San Antonio Abad el instituto y encomendado a la Orden Hospitalaria de San Antón de Vienne.
El Papa Celestino V (1292-1294) donó la iglesia a la Basílica de Santa María la Mayor con la contraprestación de que proveyese la sustistencia de lo acogidos. La iglesia fue reconstruida en 1308.
En esta época, siglo XIV, el prior de dicho centro hospitalario gozaba un curioso privilegio: el de asistir en algunos días al almuerzo del papa, y lo que sobraba de pan, de vino y de cualquiera otra comida y bebida de la mesa del sumo pontífice era donado en concepto de limosna a dicho prior para los enfermos del hospital.
A este mismo hospital Santa Brígida de Suecia (+1373) y su capellán Magnus Peterson trajeron unas mujeres pobres enfermas, a las que encontraron desmayadas, inconscientes, en la puerta de Santa Prassede.
En un documento del 1441 se la denomina San Antonio Maggiore de Urbe. Esta denominación de Maggiore debe provenir de su cercanía a Santa María ad Praesepe, que ya a finales del siglo XIV se apelaba de Maggiore.
Con posterioridad fue reedificada en 1481 por el Cardenal Costanzo Guglielmi en tiempos del Papa Sixto IV, y sufrió ulteriores restauraciones en el siglo XVIII, que le proporcionaron su aspecto actual. León X y Paulo III promulgaron bula de agregación de los dichos iglesia y priorato a la mesa abacial de San Antonio de Vienne.
Fue cerrada al culto después de 1870. Hasta 1871 moraron en el monasterio anexo las monjas camaldulenses, que fueron en ese año evacuadas de allí para integrarlo en el hospital. Estas religiosas fueron fundadas en 1724 por una viuda llamada Angela Francesca Pezza. En el pontificado de Clemente XII fundaron en el Trastevere junto a San Giacomo alla Lungara un pequeño monasterio con capilla aneja. Después, en agosto de 1726, se mudaron junto a San Lorenzo in Panisperna. Finalmente, al ser suprimidos los canónigos regulares de San Antonio de Vienne, el Cardenal Colonna, entonces vicario, les cedió este monasterio.
El complejo fue modificado muchas veces, hasta que en el 1928 la iglesia y el edificio anejo fueron adquiridos por la Santa Sede; el templo fue encomendado a los católicos rusos de rito bizantino, mientras en los edificios anejos se instaló en 1932 el Seminario Pontificio de Rito Ruso-Bizantino, llamado Russicum.
El Pontificio Collegio Russo fue creado por el Papa Pío XI Ratti en el momento de más recia persecución religiosa en la Unión Soviética, para preparar a un clero especializado en estudios ortodoxos que pudieran ser interlocutores con este mundo cuando fuera posible.
La fachada, de 1933, es obra de Antonio Muñoz, responde a los trabajos de restauración de la iglesia en la primera mitad del siglo XX, ya que sufrió un periodo de abandono tras 1870. Su alzado es de estilo antiguo italiano o lombardo del siglo XIII, del cual hay sólo unos pocos y raros ejemplos.
En el centro de la fachada de la iglesia fue instalado el portal del hospital, de 1269, obra del Vasalletto, lo único que resta de él. La inscripción encima de ella recuerda la fundación del hospital por el citado Cardenal Capocci: D. PETRVS CAPOCCIVS CARDINALIS MANDAVIT CONSTRVI HOSPITALE IN LOCO ISTO ET DD OTHO TVSCVLANVS EPISCOPVS ET IOHANNES CAIETANVS CARDINALES EXEQVVTORES EIVS FIERI FECERVNT PRO ANIMA D. PETRI CAPOCCI. La iglesia tiene un antiguo campanario con tres campanas pequeñas.
El interior presenta una planta de cruz latina con tres naves divididas por pilastras y cubiertas por bóvedas de arista y un profundo ábside.
En los muros laterales encontramos escenas de la historia de San Antonio, tomadas de viejos diseños de Juan Bautista Montani della Marca.
En el tambor de la cúpula encontramos frescos de Nicolò Circignani (1585). En el ábside está colocada una Crocifissione de Giovanni Odazzi. En el ábside y en las capillas laterales están colocados iconostasios con iconos de escuela rusa.
En el muro de la nave izquierda se han insertado fragmentos de bajorrelieves en contrados durantes las restauraciones del siglo XX, pertenecientes a la antigua iglesia de Sant’Andrea catabárbara y datables entre los siglos IX y X.
Al santo titular está dedicada la capilla a la izquierda del altar mayor, pintada al fresco por el Pomarancio, mientras que las escenas murales de la vida del santo son obra de Juan Bautista Lombardelli Marchigiano. Los laterales, que sustituyeron a otros, son de Mon sù Prosel, de Aviñón.










La Capilla de Santa Teresa, en la nave derecha, ahora dedicada a los Santos Cirilo y Metodio, es una obra de Domenico Fontana en 1583, enriquecida con yeserías dieciochescas.
Al pintor ruso Gregorij Pavlovic Maltzeff (Talashmanonvo 1881-Umbría 1953) le vino su gran oportunidad en los años 1935 y 1936: la de ejecutar tablas y varios iconostasios para esta iglesia a fin de adaptarla a las necesidades litúrgicas del Rito Católico Oriental Bizantino-Ruso. Sus obras se encuentran en el altar mayor la Capilla de los Santos Cirilo y Metodio, en la de los Apóstoles Pedro y Pablo y en la de Santa Teresa del Niño Jesús.
También decoró dos capillas con iconostasios para el Instituto Oriental y un iconostasio para el Seminario Ruso: