Seguimos en esta entrada con la presencia del Rosario en la Ciudad Eterna. Nos adentramos ahora en la Edad Contemporánea. Un templo dedicado a esta advocación es la Chiesa di Santa Maria del Rosario di Pompei a Castro Pretorio, localizada en la Via Cernaia 14b, Rione XVIII Castro Pretorio. A dos pasos de la Estación Termini, es, sin embargo, una de las iglesias menos conocidas de la zona del Esquilino. Es una filial de la Parrocchia del Sacro Cuore di Gesù a Castro Pretorio. A ella están anejos la Curia Provincial de los Padres Maristas y un colegio internaci
onal.La Congregación de la Sociedad de María, queriendo responder a la necesidad de uno de los barrios umbertinos nacientes, decidió adquirir unos terrenos , que en la Antigüedad eran denominados campus sceleratus, porque en él se encontraban las sepulturas de las vestales infieles a su voto de castidad.
En sustitución del pequeño y pobre oratorio en Via Palestro, en el que ya se veneraba la imagen de la Virgen del Rosario, levantado para asistir a los fieles del Quartiere Macao, decidieron los PP. Maristas construir un santuario, la Curia General y una residencia. La primera piedra fue colocada en 1889, en el aniversario de la beatificación del Padre Marista San Pedro Chanel, protomártir de Oceanía.
La iglesia fue construida entre el 1889 y el 1898 -unico edificio levantado en dicha fecha todavía- bajo la dirección del arquitecto Pio Piacentini con la colaboración del padre marista francés L. Desrozier, al que se deben las trazas originales. Responde a un monumental estilo ecléctico, con elementos clásicos y románicos, como un centro de devoción a la Madonna de Pompei, el importante santuario mariano junto a las ruinas de la famosa Pompeya de la Italia del siglo XX.
El edificio, de ladrillo rosa con ornamentación pétrea, impresionante, grandote y bastante sucio, hace esquina y tiene dos plantas arquitectónicas diferenciadas, separadas por un entablamento que rodea el edificio. La fachada, de ladrillo, repite esquemas cuatrocentescos. Dividida en dos órdenes, el templo aparece a primera vista como un conjunto heterogéneo de elementos arquitectónicos sumados y aglutinados.

El piso inferior está distribuido por seis pilastras dóricas con la portada, al centro, ligeramente elevada sobre el nivel de la acera, ornamentada con un sabor vagamente bizantino. Enmarcada por un par de pilastras, que sostienen una luneta en la que campea en cerámica una cruz griega entre dos palomas con un tímpano y un gablete de raigambre gótica, iestá nsertadoaen un plinto muy alto. El entablamento sobre la entrada lleva una inscripción dedicatoria a la Virgen, Divae Virgini Sacrum, y está rematado por una cornisa apoyada por ménsulas.
El segundo piso de la fachada, flanqueado por dos pequeños campanarios, está inspirado en un templo clásico, con dos pares de pilastras jónicas, rompiendo un entablamento segundo que hace de marco al ventanal central, para sostener un tercero. El friso de este último tiene otra inscripción dedicatoria al Rosario: Almae SS. Rosarii Reginae. Sobre una cornisa en el mismo estilo que la de antes, apoya un gran frontón triangular con un relieve en el que se representan a la Reina del Rosario venerada por Santo Domingo y Santa Catalina.
La parte central de la cubierta de la nave es superior a los costados, y los bordes de esta tercera cornisa lo rematan. La segunda cornisa, mencionada anteriormente, se ejecuta sobre la parte superior de un óculo en el centro de la segunda planta de la fachada y, a continuación, forma el techo a lo largo de los lados de la iglesia.
El interior presenta una planta de una sola nave con cuatro capillas por lado, cubierta por bóveda de cañón. El ábside está articulado en tres tramos divididos por pilastras con capiteles orientaliantes y el presbiterio está cubierto por un casquete esférico, decorado al fresco por L. Sacco a finales del siglo XIX. Está presidido por la imagen de la Madonna del Rosario di Pompei, enmarcada por un resplandor de rayos dorados.
Bibliografía
A los títulos citados, añadir:
Massimo ALEMANNO, Le chiese di Roma moderna, t. I, Editorial Armando Editore, Roma 2004, pp. 31-33.